Otras crónicas

La batalla es contra el olvido

26 de mayo del 2015: Tacna conmemora los 135 años de la Batalla del Alto de la Alianza. Cientos de escolares tacneños teatralizan un cruento enfrentamiento en el que sobrevivir, incluso como prisionero, era una suerte y no una opción. Entre los invitados está el embajador Gustavo Rodríguez, que a lo largo del día intercambia apreciaciones y datos históricos con autoridades de esa región. Pocos meses antes, en febrero, el embajador había viajado a la meseta donde los soldados chilenos enterraron a los caídos de las tropas bolivianas y peruanas; no eran entierros formales, en muchos casos solo se cubrieron los cuerpos con un poco de arena. Rodríguez visitó la zona para tener un primer registro visual del hallazgo. No vio cuerpos, pero sí montículos de arena en el lugar indicado. Cuando se retiraba, un miembro de la comitiva halló una bala, quizá de un rifle Remington. En la ceremonia por el aniversario 135 de la batalla, no se comenta nada del asunto. Pero ese mismo día, a cientos de metros de la ‘guerra’ protagonizada por los colegiales, dos arqueólogas y su equipo retiran cuidadosamente restos muy bien conservados no de uno ni dos, sino de tres soldados. La jefa del proyecto, Patricia Vega Centeno, tiene clara la consigna: “Ellos no deben pasar un aniversario más aquí. Deben volver a su tierra con honores”. Ese día nace en el Perú la arqueología de guerra como especialidad científica. Ese día tres soldados anónimos emprenderán un viaje hasta el Museo de Arqueología, en Lima.

(El Comercio, 27 de junio de 2015)


La ‘Ruta de las Ratas’: cuando los temibles nazis fugaron a Latinoamérica

Hace 70 años, entre abril y mayo de 1945, la II Guerra Mundial llegaba a su fin y provocaba la estampida de miles de nazis en Alemania. Muchos acabaron en Sudamérica -el Perú incluido-, un destino que les daba la suficiente tranquilidad como para escapar de la justicia. Sin embargo, no todos se libraron de ella.

(El Comercio, 26 de abril de 2015)


El discurso de la reina

Cuando no está caminando en vestido y tacos sobre los relaves mineros, diseña irreverentes campañas turísticas y desafía la seriedad de la política. Elizabeth Lino, autodenominada “Última Reina” de Cerro de Pasco, es la original voz de protesta contra la contaminación de esa ciudad.

(Somos, 21 de julio de 2012)


Viaje al interior de la tribu

La etnia shawi, una de las menos investigadas de la Amazonía y una de las más influidas por los españoles, lucha por sobrevivir automarginada, lejos de cualquier circuito turístico. La presencia de personajes misteriosos (como los chamanes), su espíritu profundamente místico y su sabia convivencia con la naturaleza son sus rasgos más característicos.

(El Comercio, 5 de enero de 2010)


Los huesos rotos de ‘Fray Tormenta’

Años atrás un sacerdote mexicano tuvo que convertirse en estrella de lucha libre para obtener fondos. Tenía que mantener un albergue para niños de la calle. Con el tiempo ganó fama y heridas, aunque poco dinero. Ahora ensena los secretos del combate a sus pupilos y de vez en cuando celebra una misa con la máscara. ¿Puede un hombre vivir de una fantasía que le ha dejado demasiadas cicatrices?

(Etiqueta Negra, diciembre de 2009)


La leyenda del cacique

Uno de los sobrevivientes de Juaneco y su Combo, el grupo musical más influyente y respetado de la selva, ofreció un pequeño concierto en una comunidad de Pucallpa. Wilindoro Cacique mantiene la misma voz y la misma mística de hace 40 años

(El Comercio, 7 de enero de 2008)


Santidad en tiempos de cumbia

Gilda vendría a ser la Sarita Colonia de los argentinos. Ella fue una cantante de cumbia que a los 31 años falleció en un accidente automovilístico y que poco tiempo después empezó a recibir un culto semirreligioso no solo de sus seguidores

(El Comercio, 27 de noviembre de 2007)


Una patada con efecto mundial

La lucha contra la discriminación racial sufrió un nuevo golpe: la feroz agresión que un español xenófobo propinó a una inmigrante ecuatoriana en un tren, ante la mirada de un testigo mudo y el mundo entero escandalizado. La intolerancia atacó otra vez.

(El Comercio, 28 de octubre de 2007)


El juego del poder y el pudor

Esta semana la agenda política la marcaron dos líos de faldas. Acusaciones repetidas y detalladas de acoso sexual contra un juez y una insólita denuncia por violación contra un ex presidente. ¿Qué hay detrás? El resultado ha sido uno solo: espectadores distraídos.

(El Comercio, 7 de octubre de 2007)


La sociedad del poeta muerto

Mañana se cumplen 30 años de la muerte de Luis Hernández Camarero (Lima, 1941-1977), el poeta que llevó hasta extremos lúdicos el arte no como una profesión de fantasía, sino como un medio de vida basado en el sentido del humor y, muchas veces, del dolor.

(El Comercio, 2 de octubre de 2007)


Los cantos sagrados de Nampag

José Ayui es un nativo aguaruna que ha dedicado casi 30 años a recuperar dos de los principales valores culturales de sus ancestros: la tradición oral-musical y el manejo de plantas medicinales. Alguna vez lo tacharon de brujo, pero hoy es una autoridad en las orillas del Marañón.

(El Comercio, 30 de abril de 2007)


La libertad contra las cuerdas

Tito Jara vive esperando que sus días de arresto domiciliario terminen. Se hizo conocido en el penal de Lurigancho, cuando hacía llorar con su música. Hoy compone canciones. Una ONG internacional le ha ofrecido cambiarle la vida y convertirlo en un músico profesional.

(El Comercio, 11 de abril de 2007)


El humor también es poder

‘Mockumental’ se denomina al falso documental. “Borat” es el más reciente presentado en una sala de cine: narra la historia desopilante de un reportero Kazajstán en su viaje a EE.UU. Para algunos es censurable, para otros es ya una película de culto.

(El Comercio, 28 de marzo de 2007)


Prensa de la alta suciedad

Además con los periódicos hemos hecho ufff (…) Pero fíjense en la ventaja del manejo de los medios. ¡Si no manejamos los medios, carajo…! Lo más triste de esta conversación filmada entre Vladimiro Montesinos y tres comandantes generales de las Fuerzas Armadas de finales de los años 90 es que cada palabra es cierta. Esa reunión se habría realizado en 1999, en los días más lumpenescos de la historia de la prensa local, cuando los diarios ‘chicha’ habían alcanzado niveles escatológicos profundos como la corrupción de un gobierno obsceno que controló las masas estacionadas en los quioscos de periódicos con una frialdad que ahora, años después, aún impacta. Imagínese la portada a todo color de un diario con las siguientes noticias dispersas: acusaciones contra Beto Ortiz por supuestas violaciones contra ‘pirañitas’ menores de edad, junto a los intentos de suicidio de la actriz Andrea Montenegro, el cerebro de Sandro Baylón disperso en el asiento de su auto chocado y las peleas de sus supuestas amantes, uno que otro asesinato con machete o desarmador, Jimmy Santi hablando de política (declaraciones falsas, claro), y un titular en letras amarillas, como para verlo desde la combi: Universidad de psicología estudiará a Castañeda Lossio: ‘Inestabilidad e inseguridad le hacen creer que es un perro que habla como los hombres’ . De yapa, un par de traseros reconocibles (así fue la portada de El Chino del 12 de enero del 2000). Había que tener estómago. Esta fue la época de oro de Augusto Bresani León, el contacto entre la red psicosocial del SIN y los medios de comunicación más prostituidos y también los más leídos. Ese Augusto Bresani murió el martes pasado de un paro cardíaco.

(El Comercio, 25 de marzo de 2007)


Los reinos del espanto

África, podría decirse entonces, estuvo plagada de payasos y monstruos. Unos que explotaban más la faceta de payaso, como el etíope Haile Selassie, que gobernó el país por 50 años en medio del lujo más idiota que pueda haberse conocido (Ryszard Kapuscinski cuenta en “El emperador” que nadie podía darle la espalda a Sellasie, y que tenía, entre otros miles, un empleado cuya única función en la vida era limpiar los orines del perro del emperador, más aun cuando se orinaba en los pantalones de algún dignatario). Otros desarrollaban hasta extremos ‘gore’ el lado monstruoso, como Mobutu Sese Seko, que después de gobernar la República del Zaire (hoy República Democrática del Congo) durante 30 años, dejó al país sin billetera y sin corazón. Para saber hasta dónde llegaba su mala sangre, habría que conocer el nombre que adoptó: Mobutu Sese Seko Nkuku Wa Za Banga (‘El Guerrero Todopoderoso que, Debido a su Resistencia y Voluntad Inflexible, Va a Ir de Conquista en Conquista, Dejando Fuego a su Paso’). De la rama monstruosa de Mobutu fueron otros dictadores como Hastings Kamuzu Banda (gobernó Malawi entre 1966 y 1994) y Ahymed Sékou Touré (dirigió Guinea entre 1958 y 1984). Estos últimos tres ya murieron. El que sigue vivo, y a punto de ser juzgado en los tribunales internacionales, es Charles Taylor, que gobernó Liberia entre 1997 y el 2003, muy poco tiempo para las atrocidades que cometió: se lo acusa de asesinar a unas 200 mil personas. Cómo habrá sido de dictatorial su gobierno que, cuando la presión internacional lo obligó a convocar a elecciones, había un eslogan político extraoficial que decía, con música de fondo: Mató a mi mamá, mató a mi papá, pero voy a votar por él de todas maneras.

(El Comercio, 5 de marzo de 2007)


Del paredón a la pantalla grande

Ha sido llevada al cine la historia de Udilberto Vásquez Bautista. Fue fusilado en 1970 acusado de violación y homicidio, aunque ahora se piensa que era inocente (con la consecuente santificación popular). En Lima, el filme lo estrenó el Centro Cultural Cafae.

(El Comercio, 25 de febrero de 2007)


Las novelas de Marsano

Es un librero de viejo de esos que ya quedan pocos en Lima. Especialista en bibliografía peruana, Marsano Huertas es dueño, además, de una biblioteca personal especializada en novelas publicadas en el Perú desde 1773. El amor por la literatura en su estado más puro.

(El Comercio, 6 de febrero de 2007)


La política de meter la pata

En esta misma semana, el presidente del Banco Mundial demostró que la pulcritud no es su fuerte y un ex presidente dijo que Mario Vargas Llosa es colombiano y ganador del Premio Nobel. Reírse de los políticos es una delicia; es casi reírse del poder en sus propias narices.

(El Comercio, 1 de febrero de 2007)


Kapuscinski , el reportero nunca jubilado

El periodista español Joaquín Estefanía ha escrito en el diario El País que hace un mes recibió un fax (nunca, jamás un e-mail) de Kapuscinski excusándose por no poder asistir a la inauguración de una escuela de periodismo del propio diario, pero dijo que no podía ir porque tenía trabajo, no porque estuviera enfermo. Como cada vez que escribía algo en español, Ryszard, que hablaba más idiomas que el Papa, firmó el fax como Ricardo. Kapuscinski falleció después de una operación al corazón en un hospital de Varsovia, echado en una cama. El polaco era considerado el Mejor Reportero del Siglo XX y acaso el más valiente o apasionado, que casi es redundante: morir así no iba con él.

(El Comercio, 26 de enero de 2007)


El crítico en su hora crítica

Un cuadro. Expresionista. Un cuadro de tu vida parece que analizaras esta mañana, sorbiendo tu infaltable manzanilla y recordando episodios que ahora relacionas entre sí. Un cuadro de tu vida con altorrelieves bien marcados que cronológicamente sitúas diez años atrás, pero cuyas tonalidades se acentúan a mediados del 2005, cuando murió tu padre. Decidiste que mejor era despejar el luto y diluir la pena trabajando con más presión autoinfligida. Vivía un ‘rush’ de adrenalina, una forma de adicción. Es que eres romántico y el romántico es rebelde y el rebelde no cree en dioses ni cuerpos. Pero meses después emergió el duelo y al poco tiempo comenzaron las molestias físicas y los síntomas de agotamiento. Tú te empeñabas en demostrar (¿A quién, Jorge? ¿A nadie? ¿A ti mismo?) que el cuerpo debía obedecer a la mente y por eso te excedías en las exigencias físicas, no dormías más de tres o cuatro horas, no comías decentemente más que en el desayuno, llegabas a tu casa de madrugada y en vez de dormir, leías. Pero un día tu cuerpo se cobró la revancha y tan grave fue tu agotamiento que perdiste las ganas de escribir, que para ti fue como perder las ganas de pensar. Te sentabas frente al papel en blanco y no pasabas de las dos oraciones. A principios de este año anduviste sumergido en depresiones de las que solo saliste porque una amiga -en el mismo estado depresivo- te ayudó, se ayudaron. Te recuperaste conversando con ella. Pero las molestias continuaban y tú a nadie le comentabas nada porque habría significado reconocer una inferioridad ante el resto y tú eres orgulloso. Tus amigos te veían caminando sereno y hablando despacio y pensaban que vivías en un delicioso estado de reposo, pero por dentro vivías un temblor que sacudía tus cimientos orgánicos. Y nadie lo sabía.

(El Comercio, 13 de diciembre de 2006)


Los estrategas de la calle

Apertura, medio juego y final. Esas son las tres etapas de una partida de ajedrez. En el medio juego se sabe quién es quién en este mundo de cerebros alertas. Los mejores ajedrecistas locales aprendieron todo en las calles y hoy tienen sus propios bastiones.

(El Comercio, 27 de noviembre de 2006)


Los muertos olvidados de Mesa Redonda

El 29 de diciembre de 2001 se desató el incendio más grave de las últimas décadas en Lima: murieron casi 300 personas en las galerías de Mesa Redonda. Pero fue otra la cifra que me intrigó siempre: hubo 180 desaparecidos. En un territorio relativamente pequeño, de unas cuantas cuadras con montones de galerías comerciales, había 180 personas a las que nadie encontraba. Un bombero que trabajó la noche del incendio y los días posteriores me dijo que en muchos casos no se trataba de desaparecidos, sino de -la palabra es horrible- fusionados: dos o tres personas que se encerraron en una galería y que murieron calcinadas juntas se convertían al final en una masa aceitosa negra, no había cómo saber cuántos eran. A esos muertos había que enterrarlos, de todos modos. En el cementerio El Ángel, específicamente en el pabellón San Francisco, hay una pared entera de nichos ‘NN’ donde alguien colocó estos restos. Allí un hombre los cuida. Segundo Trinidad Urquía, el cuartelero, a veces roba un poco de flores de algún muerto con nombre y apellido y las pone junto a los nichos de los ‘NN’: la muerte otorga ciertas licencias. 

(El Comercio, 2 de noviembre de 2006)


Entre el poder y la magia

Aún frescos en la memoria colectiva, los casos de Elías Musiris y Myriam Fefer llamaron la atención por el ingrediente esotérico, mágico, que cada uno incluía y que los hacía comparables con una historia de Edgar A. Poe. El poder y la magia caminan de la mano.

(El Comercio, 29 de octubre de 2006)


El regreso de la gran banda

El Club Deportivo Municipal regresó a la primera división de fútbol profesional y, por un extraño fenómeno, los hinchas de todos los equipos del país celebraron el hecho por simpatía natural que se tiene por un club que ha acumulado más mística que trofeos.

(El Comercio, 17 de octubre de 2006)


La metamorfosis del ‘Torito’

Del boxeador callejero y rebelde que cargaba cajas en el mercado y entrenaba pegándole a las reses de un camal solo queda la leyenda. Raúl ‘Torito’ Enciso vive hoy una metamorfosis: trabaja en un hospital y será instructor de niños mientras persigue su título mundial.

(El Comercio, 22 de julio de 2006)


El señor de los poliedros

Tiene las características de un inventor estilo Walt Disney: curioso, hiperactivo, romántico a su modo, terco y con la cabeza llena de cosas, en este caso, de poliedros. Emulando a Platón y Arquímedes, Eduardo Uribe expuso un juego a base de la composición de figuras.

(El Comercio, 16 de julio de 2006)


Testigos del drama en Haití

La experiencia en enfrentamientos urbanos en Lima y provincias y en la guerra del Cenepa le dio al teniente coronel Ysla la capacidad suficiente para saber entenderse con una población civil que detesta el fuego cruzado, y por eso la ayuda humanitaria en el orfanatorio Notre Dame des Victoires, y por eso la reconstrucción del colegio República del Perú, y por eso el apoyo en las campañas para evitar el ausentismo en las elecciones presidenciales de febrero de este año que dieron una victoria apretada (y para muchos, manipulada) a René Préval. Entonces a uno lo respetan por la insignia roja y blanca que cuelga del uniforme, por eso los haitianos sonríen en un idioma que no se entiende y por eso las delegaciones militares de otros países reconocen al soldado peruano como aquel que ya vivió, en su propio país, las balas pasando cerca de las orejas y los ataques inesperados. Cuenta Ysla que durante una visita del embajador peruano en República Dominicana, el chofer de la embajada no pudo dormir porque durante la noche se escuchaban balazos en un pueblo contiguo; los soldados peruanos ya estaban acostumbrados.

(El Comercio, 1 de julio de 2006)


Qoyllur Riti en claroscuro

El Qoyllur Ritti no es teatro: es fe. Pero es una fe muy particular que involucra creencias católicas y ritos cusqueños arraigados a través del tiempo. Y como de ritos se trata, llama la atención la enorme variedad de personajes que desfilan en sus comparsas.

(El Comercio, 20 de junio de 2006)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: